Ya os hablé de la importancia de la sostenibilidad para las marcas y el consumidor, pero un estilo de vida va mucho más allá de un modelo de consumo responsable. No significa consumir menos sino saber elegir y consumir mejor. Un estilo de vida es una opción de vida, forma parte de una identidad que elegimos y decidimos. Cambiarlo implica replantearnos nuestras actitudes, nuestra forma de relacionarnos y comportarnos en el día a día. Es un concepto transformador, cuyo fin último debe ser ayudarnos a ser y vivir mejor.
Llevado a las marcas, podríamos definirlo como “satisfacer nuestras necesidades y aspiraciones, de forma responsable, procurando una mejor calidad de vida y bienestar para nosotros y para las futuras generaciones”
¿Cómo co-crear un estilo de vida sostenible?


